domingo, 3 de junio de 2007

Nunca olvidaré el fin de semana que instalé GNU/Linux Debian.


Una visión no informática al respecto.




Alguna vez oí de Linux, hace años ya, en ese entonces estaba en la universidad, ah! qué tiempos aquellos! el día de hoy soy un dedicado padre de familia y buen esposo. Durante el año 2006 mi cuñado adquirió una revista enfocada a GNU/Linux, con esta venía de regalo un DVD con Debian 3.1 code name Sarge, esta revista de origen español llega a México, que es el país de quien escribe, entre cuatro y cinco meses de retraso. Una vez documentados (insuficientemente por supuesto) mi cuñado y yo, con revista en mano nos dimos a la tarea de instalarlo en una PIII, 1G, 380 en ram, el resultado, debo admitir, fue un espantoso escritorio Gnome 2.08 poco armonioso, impresoras no reconocidas y la red en las mismas circunstancias, aun así me maravilló lo que para mí en ese entonces era, para justificarlo un poco, un diseño “retro” además claro de esa suerte de apego que sentimos por las cosas que tienen “un no sé qué, que qué se yo” que nos seduce, lamentablemente no pude probarlo por mayor tiempo debido a que la instalación la hicimos quitando del disco duro a WinXP y dado que esta máquina prestaba servicio en un café Internet se hizo necesario volver a las ventanas de colores, ahí quedó todo y mis primeras impresiones podrían reducirse a “¿Qué madre es eso?”.

Meses después volví instalar Debian en un Pc aun más limitada, PIII, 733mhz, 180 ram, la instalación la hice con el netinstaller, método que he adoptado definitivamente, para ello había leído un poco respecto a GNU/Linux y en particular a la Distro Debian, así que Cdroom en mano me di a la tarea de instalarlo, esta vez más animado. Así que una vez que el Cdroom boteó, enter, carga el kernel, el idioma, reconocimiento de hardware, detección de la red mediante DHCP, qué es eso? No me lo pregunten a mí que para ello está Google, particionamiento, descarga e instalación de paquetes, sólo instalé el sistema base, GRUB, reinicié y de bienvenida una pantalla negra pidiendo el login y pass, a partir de allí, apt-get install xwindow-xserver, xfree86, Gnome y demás paquetes, Firefox (ahora Iceweasel), luego samba y paquetes necesarios, ya estaba en la red, podía ver los equipos Windows pero no las impresoras, leí un poco e instalé cups, cupsys, y no recuerdo que más paquetes, en Firefox, http://localhost:631/ añadir impresoras... contraseña administrativa (root), etc., etc., error, error, error, la impresora se ha añadido correctamente (o algo similar) sin embargo la prueba de impresión nunca salió, nuevamente prueba y error, más error y la susodicha impresora no quedaría sino hasta que hallé la ruta correcta para agregarla, cosa que me hizo verdaderamente feliz.

De allí probé la Testing de Debian, en ese entonces Etch, cosa más linda... y finalmente estoy probando Sid, en mi modesta, neófita, humilde opinión, no me hagan mucho caso que no soy informático, como sedita. Hasta el momento he tenido problemas con la red Windows cuando uso los escritorios Gnome y Kde, con Enlightenment tengo acceso a cualquier máquina en la red ¿A qué se deberá esto?

Debo admitir que aunque leí que esta Distribución no era recomendable para principiantes o novatos en el mundo Linux, no fue tan difícil instalarla como me esperaba, también debo decir que el proceso de instalación no tiene nada que ver con el de Suse o Mandriva, que son por demás automatizadas. He probado ambas aunque brevemente, pero no sé, creo que siento nostalgia por los cielos italianos de Debian, así que como el hijo pródigo siempre vuelvo a la Madre, he leído algunos comentarios en los foros respecto a Ubuntu y Debian, y lo que me ha sorprendido es que, por lo menos así lo veo yo, señalan lo mismo, que podríamos sintetizar en una sola línea: Madre solo hay una, Debian. Pero bueno, como mi intención no es iniciar una interminable discusión sobre cuál es cuál, al respecto hallarán en Internet suficientes voces a favor y en contra, ahí la dejamos, además de que tengo la intención-tentación de probar Ubuntu, cosa que espero hacer el próximo fin de semana, de esto último ya comentaré mis apreciaciones, hasta entonces.

Con grandes aspiraciones.

Sólo quiero ser un viejo decrépito, rabo verde y borracho, como Buk.