domingo, 21 de marzo de 2010

Yo quiero un hada, un hada verde...



Alejandro escribió un muy buen cuento que tituló Una flor encendida, durante la lectura de este texto tuve lo que podría describir como mi primer acercamiento con la Absenta, un hada inspiradora, una bebida proscrita en muchos países. Cuentan, no sé quien, que esta bebida dio valor a Van Gogh para cortarse el lóbulo de la oreja para regalársela a una meretriz y que Oscar Wilde hiciera semejante analogía al preguntar "¿Cuál es la diferencia entre un vaso de absenta y el ocaso?", esto me lleva a pensar sobre las cualidades embriagantes de una bebida mística, el elixir de los escritores, cosa que espero averiguar en breve plazo. 

Espero que esto quede como un mero testimonio por si la prueba de la misteriosa bebida tuviera consecuencias poco afortunadas. 

Desde ya, un abrazo.

Con grandes aspiraciones.

Sólo quiero ser un viejo decrépito, rabo verde y borracho, como Buk.