miércoles, 11 de marzo de 2009

De los mensajes en los baños públicos


Leo los mensajes escritos en las paredes de un baño público, desde el clásico "puto el que lo lea, el que no lo lea y el que se haga pendejo" hasta el "tú mamá está presa" acompañado de un sin fin de dibujos realizados a mano alzada con singular predilección por las posiciones sexualmente explícitas, no falta quien describe sus haberes y sus eróticas habilidades con damiselas de inverosímiles proporciones, firmando al calce con un "atte. yo" como para dar credibilidad a su dicho con esa presunción propia de un Don Juan urbano, así en la descripción de sus conquistas desfilan nombres y cargos... de los cuales se puede intuir que el escribano ha dormido con al menos una de cada dos chicas que habitan o trabajan en la zona hasta al menos dos kilometros a la redonda...

No falta tampoco quien enuncia sus preferencias sexuales aprisionadas en un clóset prometiendo felacios fuentes de inimaginable placer a quien se digne en enviarle un mensaje a su teléfono celular o aquél que recomienda a sus amigas describiéndolas con vulgar familiaridad como "la de los jugos" ó "la cajera del.. ", o "Miriam la de las..." tienen unas... o da unas... etc.  

En mi vida me he visto infinidad de veces este tipo de oraciones como infinidad de veces me he visto en la necesidad de visitar los sanitarios públicos y cada vez que me he detenido para leerlos me ha dado la escalofriante impresión de que los ha escrito la misma persona, las palabras, la caligrafía y hasta el trazado en los dibujos corresponden al mismo sujeto o por lo menos así lo parece.

Desde ya saludos.

Con grandes aspiraciones.

Sólo quiero ser un viejo decrépito, rabo verde y borracho, como Buk.