sábado, 12 de junio de 2010

Prefiero una corbata...



Porqué será que las mujeres se obstinan en darnos cada susto, si no lo creen pregúntenle a Manuel, mi cuñado, pobre de su diástole y sístole, miren ustedes, a su edad y recibiendo tales noticias a bocajarro, como si hablar de descendencia nos brindara felicidad, no me sorprende que luego de la noticia intentara quitarse la vida estrellando su muñeca, varonilmente, contra la ventana -chiste local- ¿y que culpa tenía ésta de que las cuentas les fallaran? ¿de que los efectos de la pastilla del día siguiente les duren nueve meses y después de ésto una vida? ¿acaso no sabían que era genérica? !ingénuos! 

Ahora imagino su semblante al recibir la noticia y no llega a mi mente otra frase sino aquella contenida en "Pero que hermosas eran" de Joaquín Sabina que al recibir a modo de regalo la noticia del embarazo de su esposa éste la increspa diciéndole "¿Y no se te ha ocurrido pensar que tu marido hubiera preferido otra corbata?"

Desde ya un abrazo.

Con grandes aspiraciones.

Sólo quiero ser un viejo decrépito, rabo verde y borracho, como Buk.