jueves, 14 de julio de 2016

Al lugar donde has sido feliz.



En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.

Peces de Ciudad. Joaquín Sabina.




Camino las calles de una ciudad extraña, he vivido aquí por más de 20 años y sin embargo mi filia no ha cambiado, sé que no pertenezco a este lugar, pese a que aquí he tenido a mi esposa e hijos, casa y mascotas, que sobra decir son familia, sin embargo, la gente no es la misma, ni su corazón y no tiene la actitud regocijante del choco, ni su hablar florido sin miedo ni inhibiciones… ¿O sólo será que la ciudad en que crecí e hice a mis mejores amigos forma parte del conglomerado de cosas que el tiempo se ha llevado? ¿Será la distancia la que me sumerge en ese estado de eterno deseo nostálgico? ¿Quién lo sabe? 


Y aunque practico la sabia recomendación de Joaquín, la de no volver al lugar donde he sido feliz, el deseo, como los años, aumenta con el paso del tiempo… melancolías aparte y dada la oportuna iniciativa de Eric he tenido contacto con amigos que hace 20 años no veía. Todos hemos cambiado, creo que para bien, sin embargo, al ver las fotos donde están reunidos creo que el tiempo se ha detenido, ha dado un vuelta de tuerca y regresado muchos años, en el fondo, muy en el fondo seguimos siendo los mismos jóvenes precoces, parlanchines y borrachales que durante una parte de nuestra vida fuimos. ¡Mierda! Creo que el bote de frutsi que pateé cuando niño aún no ha terminado de caer (tergiversando a Dylan Thomas).


Algún día me daré una vuelta por allá y visitaré, junto a ustedes, cada lugar que guarda un recuerdo para mí, hasta entonces los envidiaré silenciosamente.

Desde ya, un abrazo.

Con grandes aspiraciones.

Sólo quiero ser un viejo decrépito, rabo verde y borracho, como Buk.