miércoles, 30 de diciembre de 2009

Feliz año nuevo...



Me preguntaba, que podría escribirles a las personas a las que se estima entrañablemente, fuera de las clásicas felicitaciones y de los buenos deseos, creo que no hay mucho de donde escoger, así que permítanme usar el lugar común de las fiestas decembrinas, que tengan ustedes una maravillosa navidad, si creen en Dios, que Él los colme de bendiciones, si no cree en Él, que también la colme de bendiciones, pequen tanto como puedan recuerden que el paraiso estará lleno de los arrepentidos, sean uno de los primeros. Que el próximo año tengan ustedes el mejor de los años... que la constancia, la fuerza de voluntad y el sentido común les acompañen en cada una de las difíciles decisiones que tengan que tomar, mejor aún, que no tengan que tomar decisiones difíciles, que todas las vean con la claridad de los visionarios.
Amen con todo su corazón que más da si se lo rompen, de eso se trata la vida, que caso tienen vivirla sin los altibajos amorosos? tengan tanto sexo como sea posible, tengan muchos amantes, en lo futuro sus parejas se los agradecerán. Regálense un perro, recuerden que ya lo decía Oliverio Girondo, "en las que súbitamente se comprende que no hay ternura comparable a la de acariciar algo que duerme" y pregúntese también "cuál será la intención de los papeles que se arrastran en los patios vacíos?"...
Háganse de amigos, nunca sobran, pero reservense para usted el más intimo de todos, la soledad, recuerden que ella será su única complañera en las noches de insomnio, en la primera lluvia del año, en la primera mañana otoñal y en el primer día de invierno, aprendan a amarla. Respiren profundo, están vivos, miren cualquier día el cielo azul camino a cualquier lugar... que tenga ustedes el mejor de los años.
Le dejo el más fuerte de mis abrazos, el más sincero de mis mejores deseos. Desde ya, un abrazo. 

Con grandes aspiraciones.

Sólo quiero ser un viejo decrépito, rabo verde y borracho, como Buk.